Carlo y Pier Giorgio, santos que inspiran a la juventud a ser motor de una Iglesia sinodal

Carlo y Pier Giorgio, santos que inspiran a la juventud a ser motor de una Iglesia sinodal
Compartir...

Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati ya son santos, con este motivo, el Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad conversó con Brenda Amarilho da Rosa, delegada del Cono Sur en el Celam y miembro del equipo de coordinación de juventud de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB).

A sus 25 años, Brenda combina su labor como agente pastoral en un colegio católico con su vocación de servicio a la Iglesia, acompañando procesos juveniles y participando activamente en la vida eclesial. Desde su experiencia, reflexiona sobre el papel de los jóvenes en la construcción de una Iglesia sinodal, donde todas las voces sean escuchadas y valoradas.

Durante la entrevista, Brenda resalta que “el proceso sinodal invita a la Iglesia a caminar unida”, y remarca que para que los jóvenes sean verdaderos protagonistas, se les debe ofrecer un espacio de participación real y significativa. Demas, subraya que la sinodalidad no es una práctica que exige del clero y de los líderes “invertir en los jóvenes, reconociendo su capacidad para renovar la vida comunitaria y fortalecer una Iglesia más cercana, acogedora y misionera”.

Caminar juntos

La joven delegada vincula este llamado sinodal con la vida cotidiana de la juventud, inspirándose en el ejemplo de Carlo y Pier Giorgio, quienes mostraron que la santidad se construye a través de gestos sencillos, la amistad, el servicio y la oración. Brenda anima a los jóvenes latinoamericanos a comprender que “el Evangelio cobra vida cuando se encarna en las manos, los pasos y los corazones de los jóvenes”, haciendo de la sinodalidad un camino de transformación para la Iglesia y la sociedad.

Pregunta: El proceso sinodal invita a caminar juntos como Iglesia. ¿Cómo pueden los jóvenes ser protagonistas en la construcción de una Iglesia sinodal y cercana a las realidades de sus comunidades?

Respuesta: El proceso sinodal invita a la Iglesia a caminar unida. Para que los jóvenes sean protagonistas, es necesario ofrecerles un espacio de participación, garantizando que tengan voz y sean escuchados con calidad.

El camino a la santidad

Corresponde al clero y a los líderes invertir en los jóvenes, reconociendo su capacidad para renovar la vida comunitaria y fortalecer una Iglesia más cercana, acogedora y misionera.

P.: Carlo y José Gregorio mostraron que la santidad se vive en lo cotidiano. ¿Cómo la pastoral juvenil puede acompañar a los jóvenes para descubrir que su vida diaria también es un camino hacia la santidad?

R.: Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati demostraron que la santidad es posible en la vida cotidiana. Carlo, con su pasión por la Eucaristía y la evangelización digital, dejó un testimonio que conmueve especialmente a los jóvenes, y su milagro, reconocido en Brasil, es una señal de su cercanía a nuestra realidad.

Frassati, en su vida de servicio a los pobres y su compromiso social, reveló que la santidad se construye sobre la solidaridad y la caridad concreta.

La pastoral juvenil puede acompañar a los jóvenes precisamente presentando estos ejemplos, ayudándoles a reconocer que su vida cotidiana —en los estudios, el trabajo, las amistades, el servicio y la oración— es también un camino hacia la santidad. Esto requiere una presencia pastoral que acoje, forma e inspira, demostrando que vivir el Evangelio en lo cotidiano es lo que da sentido y transforma la vida en un testimonio de amor.

La misión es auténtica cuando se abre al servicio de quienes más sufren

P.: ¿De qué manera la canonización de estos dos referentes puede motivar a las parroquias, movimientos y comunidades juveniles a comprometerse más en la misión de la Iglesia y en el servicio a los más vulnerables?

R.: La canonización de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati recuerda a la Iglesia que la santidad nace de gestos sencillos y concretos de amor.

Frassati hizo de su vida un camino de servicio, dedicando tiempo, atención y recursos a los pobres y enfermos, demostrando que la fe se traduce en solidaridad. Carlo, por su parte, vivió su cercanía a los más vulnerables de forma práctica: no dudaba en quitarse los zapatos para dárselos a una persona sin hogar y con frecuencia preparaba refrigerios para compartir con los necesitados.

Estos ejemplos inspiran a parroquias, movimientos juveniles y comunidades a comprender que la misión de la Iglesia solo es auténtica cuando se abre al servicio de quienes más sufren. La canonización de estos dos jóvenes santos puede reavivar en las comunidades el deseo de vivir una fe encarnada, capaz de transformar la vida de los más vulnerables y renovar el celo misionero de la Iglesia.

La santidad en la vida cotidiana

P.: Algo que quiera aportar o algún mensaje que quiera dar a la juventud latinoamericana

A nosotros, los jóvenes de América Latina, quiero decirles: no solo somos el futuro de la Iglesia y la sociedad, sino el presente vivo que puede transformarla. Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati nos recuerdan que la santidad es posible en la vida cotidiana, cuando ponemos nuestros dones al servicio de los demás. Sean valientes, no tengan miedo de soñar en grande, de luchar por la justicia, de servir a los más pobres y de dar testimonio de su fe con alegría.

La Iglesia necesita nuestra fuerza, creatividad y esperanza para construir una sociedad más fraterna, justa y solidaria. El Evangelio cobra vida cuando se encarna en las manos, los pasos y los corazones de los jóvenes.

Podría interesarte:  Rafael Luciani presenta Together, un ecosistema digital para articular la sinodalidad en América

Suscríbete a nuestro canal de Whatsapp: https://whatsapp.com/channel/0029VazM21X6WaKvBlZ91E47

Descarga el último cuaderno de estudio 007: Cuaderno de estudio 007


Compartir...