En la apertura del primer Encuentro de Obispos de la Amazonía, celebrado en la sede del CELAM, el cardenal Michael Czerny S.J. destacó que la creación y desarrollo de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) constituye “un verdadero milagro” y un signo del caminar sinodal de la Iglesia.
Milagro nacido del proceso sinodal amazónico
Recordando los orígenes de este organismo, Card. Czerny señaló que “la gestación y el nacimiento de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) ha sido un verdadero milagro”. Explicó que su creación respondió al llamado del proceso sinodal de la Amazonía, recogido en el Instrumentum Laboris (n. 129), de “crear una red de comunicación eclesial panamazónica” (DF 61; QA 97).
El purpurado indicó que se trataba de pensar “una forma encarnada de llevar adelante la organización eclesial” (QA 85), con una misión definida en relación con “una pastoral compartida e inculturada” (Aparecida 479).
Cinco años de crecimiento
Tras un lustro de camino, Czerny comparó la evolución de la CEAMA con la vida de un niño que entra a la escuela: “Hoy en día, tras cinco años de tantos esfuerzos, este brote ha crecido, se ha desarrollado, ha comenzado a conocerse a sí mismo y a reconocer su vocación y misión. ¡Felicitemos a la CEAMA por su primera asamblea de Obispos de la Amazonía!”.
La novedad de lo “eclesial”
El cardenal explicó que la gran innovación está en su nombre: “conferencia eclesial”. “La palabra novedosa e innovadora es ‘eclesial’. Significa que sus miembros y participantes no son solo obispos, sino que representan todas las vocaciones dentro del Pueblo de Dios: ordenados, consagrados, laicos, y ministerios como catequistas y lectores”.
Asimismo, recordó que participan también las siete conferencias episcopales de países amazónicos, junto con organismos regionales como Cáritas, CLAR y REPAM, representantes de pueblos originarios, expertos nombrados por la presidencia y por el Papa.
“La dimensión ‘eclesial y sinodal’ pone en práctica el deseo de los obispos latinoamericanos en Aparecida: que ‘los laicos participen del discernimiento, la toma de decisiones, la planificación y la ejecución’ de la vida y la misión de la Iglesia” (Aparecida 371).
Recepción creativa del Vaticano II y de los sínodos
Para el Card. Czerny, esta apertura a todos los miembros del Pueblo de Dios constituye “una brillante recepción creativa latinoamericana” tanto del Concilio Vaticano II como de los Sínodos de la Amazonía (2019) y de la Sinodalidad (2023-2024).
Citó a la Comisión Teológica Internacional para explicar la dinámica sinodal: “Toda la comunidad, en la libre y rica diversidad de sus miembros, es convocada para orar, escuchar, analizar, dialogar, discernir y aconsejar, para que se tomen las decisiones pastorales más conformes con la voluntad de Dios” (La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia, 68).
El purpurado recalcó que, aunque la CEAMA es una novedad, no debe perder su identidad episcopal: “En tanto primera conferencia eclesial, la CEAMA no puede ser menos episcopal que una conferencia ordinaria y típica. Por el contrario, no solo debe mantener su carácter episcopal, sino fortalecerlo y madurarlo a la luz de la sinodalidad”.
Y recordó la enseñanza del Papa Francisco: “La sinodalidad es el marco interpretativo más adecuado para comprender el ministerio jerárquico”.
Amazonía: lugar pastoral y teológico
Sobre la tercera palabra del nombre CEAMA, Card. Czerny expresó: “La gran palabra Amazonía corre el riesgo de convertirse en una abstracción. Del mismo modo, el término Iglesia también puede volverse abstracto si su centro de gravedad no está en la iglesia local”.
Por eso insistió en añadir dos claves: lo “pastoral” y lo “territorial”. “Referirnos a lo pastoral y lo territorial supone superar la concepción de la Amazonía como un lugar geográfico y comenzar a comprenderla como lugar de la presencia y revelación de Dios”.
Citó Querida Amazonía: “Los creyentes encontramos en la Amazonía un lugar teológico” (QA 57) y el Instrumentum Laboris: “El territorio es un lugar teológico desde donde se vive la fe, es también una fuente peculiar de revelación de Dios” (IL 19; 126).
Conferencia para coordinar y acompañar
El Card. Czerny advirtió que la CEAMA no puede entenderse solo desde el “hacer”:
“Una conferencia, sea episcopal como eclesial, no está concebida principalmente para hacer, sino para coordinar, articular y facilitar”.
Por ello, preguntó: “¿Cómo puede la CEAMA ayudar a la iglesia local —o a un grupo de iglesias locales— a enfrentar los principales desafíos pastorales y realizar su misión?”.
Y concluyó señalando el objetivo del encuentro: “Que las voces de los Obispos de la Amazonía sean acogidas, escuchadas y consideradas, y que la CEAMA redefina su trayectoria, relanzando, acompañando y ayudando a las iglesias locales a realizar su misión”.
“La creación de la CEAMA representa un nuevo ámbito de sinodalización que la Iglesia latinoamericana ofrece a la Iglesia toda”, afirmó, invitando a profundizar en este proceso a la luz del Vaticano II y del actual Sínodo de la Sinodalidad.
