Durante el diálogo que el Papa León XIV sostuvo con los representantes de las siete regiones geográficas presentes en el Jubileo de los Equipos Sinodales y Organismos de Participación,
Nicolás Meyer, Secretario de Cáritas América Latina y el Caribe y miembro del equipo continental de animación sinodal, le preguntó ¿cómo el proceso sinodal puede animar a nuestras sociedades a ser más incluyentes, justas y constructoras de paz?
“Creo que la Iglesia tiene que estar muy agradecida por tantas cosas que hemos aprendido de América Latina, el don de la fe y el entusiasmo y el espíritu de comunión”, fueron las primeras palabras del Papa, al resaltar que la del continente latinoamericano y caribeño es “una experiencia que se expresa muy bien en la Iglesia y que nos enseña a muchos a seguir en un camino auténticamente sinodal”.
Construir sociedades de inclusión y paz
“Yo me siento inspirado por las personas que viven con entusiasmo la fe”, continuó el Papa, recordando que el camino sinodal implica conversión y reconciliación “para construir sociedades de inclusión y paz a partir de una “auténtica espiritualidad que empieza con la escucha de la Palabra de Dios”.
El obispo de Roma también se ha referido a la importancia del discernimiento para acercarse a Cristo y “encender en nuestros corazones el deseo de ser discípulos, discípulos misioneros”.
De este modo, «con ese entusiasmo, esta convicción,» muchos más querrán unirse a la Iglesia «y ser constructores de paz y de comunión”, concluyó el Papa.
Prioridades asumidas
Previamente, Nicolás Meyer había presentado algunas prioridades asumidas desde América Latina y el Caribe, frente a la implementación del Documento Final del Sínodo, entre ellas, promover una convergencia con el proceso de Asamblea Eclesial realizado en 2021; trabajar con los equipos sinodales de las Conferencias Episcopales; elaborar versiones de divulgación del Documento Final; proponer materiales para la vida de las parroquias y otros ámbitos eclesiales (en clave de conversión y reforma de estructuras); animar a una espiritualidad sinodal desde la conversión; recoger y difundir huellas de sinodalidad; ofrecer espacios de formación; provocar una apropiación entre los líderes eclesiales; y proyectar una segunda Asamblea Eclesial.
Otras iniciativas de la Iglesia latinoamericana y caribeña, frente al proceso sinodal, pasan por la reforma de estructuras en las Conferencias Eclesiales; la realización de encuentros regionales; “en clave sinodal”, liderados por el Celam; la realización de publicaciones de carácter teológico-pastoral sobre la sinodalidad; y el lanzamiento de la plataforma “Together”, “cuyo objetivo es articular una red de redes teológico-pastorales en la región Panamericana, que integre múltiples esfuerzos en sinodalidad, comenzando con un curso gratuito online en los próximos días, en varios idiomas, sobre el Documento Final del Sínodo”, según ha detallado Meyer.
El Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad es uno de los organismos que apoyan y promueven la plataforma “Together” (Juntos).
