La sinodalidad toma forma: nuevas estructuras de participación en la Iglesia

La sinodalidad toma forma: nuevas estructuras de participación en la Iglesia
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El Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad pone a disposición un nuevo texto imprescindible para la etapa de recepción e implementación del proceso sinodal: “Los organismos de participación. Una instancia clave de recepción de la sinodalidad (DF 103-108)”, escrito por la Dra. Carolina Bacher Martínez. Este artículo, publicado en la Revista Medellín N.º 190 (enero-junio 2025), analiza detalladamente las propuestas estructurales del Documento Final del Sínodo de los Obispos 2024, ofreciendo claves para su encarnación concreta en las comunidades eclesiales.

Mediaciones institucionales para una Iglesia sinodal

El texto de Bacher parte de una premisa clara: la sinodalidad no puede quedar reducida a una experiencia espiritual o a momentos extraordinarios de consulta, sino que necesita «mediaciones institucionales» que traduzcan esa experiencia en estructuras permanentes de discernimiento, corresponsabilidad y misión. En este sentido, recupera y actualiza el legado del Concilio Vaticano II y el Código de Derecho Canónico, al señalar que “cada uno de estos organismos participa en el discernimiento necesario para el anuncio inculturado del Evangelio, la misión de la comunidad en su propio ambiente y el testimonio de los bautizados que la componen” (DF 103).

Entre los órganos señalados se encuentran los consejos parroquiales y diocesanos —pastorales y económicos—, las asambleas eclesiales y los sínodos diocesanos. La autora destaca el carácter colectivo de estos espacios, pues no sólo son ámbitos donde se rinde cuentas a la comunidad, sino también sujetos que evalúan su propia labor en clave de aprendizaje y conversión.

Además, se subraya la importancia de integrar la diversidad ministerial, carismática y profesional en la composición de estos organismos, lo que exige una renovación también en los criterios de convocatoria. Según el texto, la participación no se limita a los “que organizan la vida de la comunidad”, sino que deben incluirse personas con compromiso apostólico en las realidades ordinarias de la vida (cf. DF 106).

Implementación, metodología y desafíos culturales

Uno de los aportes más relevantes del texto es el discernimiento entre la implementación obligatoria de estas estructuras y su genuina recepción pastoral. Si bien el Documento Final propone que los Consejos Pastorales sean obligatorios (DF 104), Bacher advierte que “la obligatoriedad […] puede quedar reducida a lo nominal y formal si no es recepcionada por el Pueblo de Dios”. La autora insiste en la necesidad de procesos formativos que ayuden a comprender la identidad y la misión de estos consejos, y a promover una cultura eclesial verdaderamente participativa.

La metodología también es importante en el análisis. Bacher destaca el uso de la Conversación en el Espíritu como herramienta clave para el discernimiento comunitario, pero advierte sobre la necesidad de complementar esta práctica con criterios exegéticos y pastorales más amplios. Citando al Papa Francisco, se afirma: “la conversación en el Espíritu […] consiste, más que nada, en escuchar. […] Es fundamental y muy necesaria la idea de una ‘escucha abierta y vulnerable’” (Francisco, 2023).

Otro punto relevante del artículo es el llamado a una reconfiguración cultural de las estructuras eclesiales, a partir de una sinodalidad intergeneracional, inclusiva y ecológica. Se destacan especialmente los aportes de mujeres, jóvenes y comunidades empobrecidas, cuya participación no debe ser simbólica sino estructural.

Redes, asambleas y sínodos diocesanos renovados

El artículo también valora las experiencias recientes de articulación en red entre consejos pastorales, así como la realización de asambleas parroquiales, zonales y diocesanas como formas flexibles y eficaces de consulta. Esta práctica, aún no reglamentada canónicamente, “se percibe muy favorable como modelo de escucha del Pueblo de Dios peregrino en un territorio” (DF 107), y se propone consolidarla mediante líneas orientadoras claras.

Finalmente, Bacher recupera la propuesta del Documento Final de realizar sínodos diocesanos de manera más frecuente, dotándolos de un carácter evaluativo y de rendición de cuentas. “Ante él, el obispo presenta una relación de la actividad pastoral […] así como de la administración de las finanzas y de los bienes temporales” (DF 108). Esta novedad convierte al sínodo diocesano en un verdadero foro de diálogo, transparencia y conversión institucional.

La Dra. Carolina Bacher Martínez es teóloga pastoral, profesora en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, y actual vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Teología (2019-2025). Forma parte del equipo de reflexión teológico-pastoral del CELAM (2024-2028) y coordina investigaciones sobre prácticas pastorales urbanas. Su texto completo, “Los organismos de participación. Una instancia clave de recepción de la Sinodalidad”, está disponible para su descarga gratuita. 

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