El artículo académico de Rafael Luciani, titulado “Una ulterior recepción del Concilio a lo largo del proceso sinodal”, recientemente publicado en el sitio web del Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad, explora cómo el Sínodo 2021-2024 ha marcado un hito en la recepción del Concilio Vaticano II.
La sinodalidad como dimensión constitutiva de la Iglesia
Luciani destaca que este proceso ha dado lugar a una nueva configuración eclesial, donde la sinodalidad se entiende como una dimensión constitutiva de la Iglesia. El autor subraya que la Iglesia, como Pueblo de Dios, es un “sujeto comunitario e histórico” que trasciende la mera suma de bautizados, enfatizando la corresponsabilidad de todos los fieles en la vida y misión eclesial.
El artículo analiza cómo el proceso sinodal ha superado interpretaciones jerárquicas previas, como la communio hierarchica promovida durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. En su lugar, se ha retomado la categoría de Pueblo de Dios, resaltando su importancia en la eclesiología conciliar.
Además, el teólogo señala que esta visión se ha consolidado en documentos como el Instrumentum Laboris 2024 y el Documento Final del Sínodo, donde se redefine la secuencia de los sujetos eclesiales, colocando a la dignidad bautismal como punto de partida.
El sensus fidei y la catolicidad como pilares
Otro eje central del artículo es el papel del sensus fidei fidelium (sentido de la fe de los fieles) como dinámica comunicativa que activa la participación de todos en la vida de la Iglesia. Luciani explica que este concepto, arraigado en el bautismo, permite discernir colectivamente la voz del Espíritu.
El autor critica la falta de desarrollo de una teología bautismal que impulse la corresponsabilidad misionera, pero celebra que el proceso sinodal haya fomentado prácticas como el diálogo y el discernimiento comunitario.
Además, el texto aborda la redefinición de la catolicidad, superando un universalismo abstracto en favor de una “Iglesia de Iglesias locales”. Luciani explica que el término “Iglesia local” ha reemplazado a “Iglesia particular” en los documentos sinodales, reflejando una mayor conciencia de la diversidad cultural y geográfica. Esta perspectiva, según el autor, enriquece la comunión eclesial y evita homogenizaciones, tal como se expresa en el Instrumentum Laboris 2024.
Proceso integrador
El artículo concluye señalando que el proceso sinodal ha rearticulado las relaciones entre “todos, algunos y uno” en la Iglesia, integrando al Papa, los obispos y el Pueblo de Dios en una dinámica de corresponsabilidad diferenciada. Luciani resalta que esta visión implica reformas estructurales y espirituales para hacer de la Iglesia una comunidad más participativa y misionera.
Rafael Luciani, autor del artículo, es un reconocido teólogo venezolano, especialista en eclesiología y el Concilio Vaticano II. Con una amplia trayectoria académica y servicio eclesial, Luciani ha participado como perito en la XVI Asamblea General del Sínodo de los Obispos, aportando su expertise en teología latinoamericana.
Invitamos a los lectores a profundizar en estas reflexiones accediendo al artículo completo en el sitio web del Observatorio Latinoamericano de la Sinodalidad.
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