
Autores: Varios
Amerindia Continental siempre se ha sentido llamada a seguir realizando, defendiendo y construyendo la herencia jesuánica del Reinado de Dios. Es decir, de seguir manifestando la experiencia profunda de un Dios con nosotros (Emmanuel) que crea y defiende la vida. Sobre todo, a la desprotegida, a la vulnerada, a la empobrecida y a la victimizada injustamente.
Un Dios que está en nuestra historia humana porque así lo decidió por amor a su creación toda, y que se encuentra en aquellas dinámicas, energías, impulsos donde la misericordia, el amor, el cuidado, la paciencia, la justicia y la hermosura brillan por su fuerza. Esta herencia y eterna invitación han sido asumidas por Amerindia en los diferentes momentos y épocas por los que ha transitado a lo largo de su historia, una historia que se proyecta y actualiza en el momento presente.
Un presente que parecería desconcertante, incierto, nebuloso. Pero que al analizarlo desde una perspectiva “desde abajo” se descubre que se trata de un nuevo ordenamiento mundial, o mejor dicho de un nuevo caos mundial. No se trata solo de un presidente norteamericano, se trata de los grandes consorcios militares, industriales, financieros y tecnológicos que están gestionando una nueva reestructura geopolítica mundial. Esto implica tres dinámicas planetarias, donde se agrupan las principales acciones globales: 1) La obtención y despojo de los principales recursos energéticos existentes; 2) continuar con lo que se ha llamado la “guerra permanente” en diferentes puntos del mundo y 3) que los gigantes tecnológicos sigan controlando la vida algorítmica de las mayorías planetarias. Esta reestructura profundiza la crisis socioambiental y el colapso civilizatorio actual.
Extracto tomado de la presentación del libro