
Autor: Ignacio Madera Vargas, SDS
Como religioso, estoy incluido en el contenido lógico de todo lo que planteo, tanto de lo que es realidad del presente como lo que es deseo o utopía a perseguir desde ya; o sea, estoy auto-implicado en cuanto que el estilo de vida en el cual vivo el cristianismo es la vida religiosa en la Iglesia católica.
Me propongo reflexionar acerca de los desafíos a los que está llamada a responder una vida religiosa sinodal a nivel de: la autocomprensión de su ser en la Iglesia, las relaciones ad-intra y ad-extra, el ejercicio de la autoridad y la renovación de estructuras.
La vida religiosa sinodal supone dos tipos de procesos: personales de recuperación de su sentido a partir del seguimiento contextualizado de Jesucristo, y procesos institucionales de renovación de estructuras.
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